oximoron pleonasmo sefyp

La Medicina del siglo XXI va a estar presidida por la definición que muchos expertos han denominado como Medicina 4P+P. Es decir, Predictiva, Preventiva, Personalizada y Participativa. Solo se puede lograr y desarrollar como Ciencia con otra P, la de Precisión.

oximoron pleonasmo sefyp

La Medicina de Precisión se viene consolidando desde hace muchos años. La cuantificación y homologación de datos ha propiciado una comunicación fluida entre científicos. Pero arrastra un problema. El lenguaje técnico o tecnolecto ha evolucionado muy lentamente. Sigue inmerso en textos tradicionales, contaminado con anglicismos y figuras, que serían divertidas si no fueran más equívocas de lo deseable. Es indiscutible que la falta de precisión en el lenguaje lastra el objetivo de la Medicina de Precisión. Sinónimos, siglas, polisemias, oxímoron y pleonasmos son, entre otras, contrarias a la citada Precisión. En esta comunicación nos referimos a los 2 últimos.

Oxímoron

Hay palabras contradictorias en sí mismas como “antibiótico” (antivida) que es uno de los fármacos que más vidas ha salvado. Se entiende que es antibacterias. Para ser más precisos se prefiere hablar de antimicrobianos que sin embargo pierde especificidad porque se refiere a los antipatógenos en general. Algo más complejo resulta justificar “anticuerpo” y no solo porque no debemos interpretar como antiorganismo, cuando es un defensor, sino porque debe actuar frente al Antígeno anticuerpo + geno, del griego geno = engendrar) que indujo su producción o antígeno que engendra Anticuerpo. ¿Y qué decir de los anticuerpos antianticuerpos?.

La “serovacunación” asocia Ac (suero) y Ag (vacuna) para infecciones graves como el tétanos. No está demostrado, pero en teoría es una contradicción ya que con el suero se estaría neutralizando el Ag vacunal y convertiría la palabra en un oxímoron.

El sufijo cito indica pequeño. El prefijo macro en la misma palabra sería contradictorio. Aunque existan, con estas premisas, los “macrogametocitos” o los “macrocitos” también serían oxímoron.

Hay términos que pueden significar 2 cosas opuestas como “lívido” (amoratado y pálido, este más actual), “álgido” (muy frío o punto crítico en fiebre por ejemplo) o “nimio” (abundante e insignificante).

“Autodefensa” se entiende en el enfermo que no necesita fármacos. Se trataría de un pleonasmo, pero conceptualmente es contraproducente (oxímoron) si lo identificamos con autoinmunidad. En este caso las consecuencias para el paciente son desfavorables.

Pero los oxímoron mejor conocidos y más clásicos son los compuestos por 2 palabras o frases con sentido contrapuesto. Estas se han utilizado en figuras literarias un tanto poéticas como “vivo sin vivir en mi”, “una dulce amargura” o “la música callada”. Otras veces son pensamientos como “todo cambia para seguir igual” que tienen el sentido que cada uno le quiera dar, pero no dejan de ser contradictorios. No es infrecuente que se utilicen como ironía: “El sabio catedrático”, “La inteligencia militar”, “El amable inspector”. En la ciencia el problema es mayor. Aquí no caben interpretaciones personales pero los profanos requieren aclaraciones. Veamos algunos de los muchos ejemplos que se pueden encontrar fácilmente en el tecnolecto.

“Las bacterias se multiplican por división”. “Ciencia-ficción” “…es un microbio grande” “tinción en negativo” “biocidas bacteriostáticos” “antigenicidad inespecífica” “inmunidad inespecífica” “la acción patógena de S. saprophyticus”, “meningitis por S. pneumoniae”, “el H. influenzae no produce la gripe (influenza)”, “malaria benigna” “el médico enfermo”, “tiritona (frío) febril”, “supuesto práctico”, “fiebre de 36,5ºC” “agudo de lenta evolución”, “epidemia de salud” “crecimiento negativo”, “comida basura”, “vómitos alimenticios”, “inmensa minoría” “escasa mayoría”, “tratamiento preventivo”, “formidable curación”, “Sanidad mortuoria”.

Muchos oxímoron se construyen en torno a utopías. Algunos ejemplos son: “Cáncer benigno”, “Cirugía no invasora”, “Esterilización bucal”, “Riesgo calculado”.

Algunos de los avances de los últimos años dan sentido a antiguos oxímoron como es el caso de las “vacunas terapéuticas”. Necesitan una aclaración u otra denominación.

Otro caso es el de los “Anticuerpos de amplio espectro”. Un Ac es específico y por tanto de acción restringida frente a un único Ag. Por ello puede parecer que los Ac de amplio espectro acaban con los dogmas de la inmunología. Duke y Rockefeller publican en Nature que los Ac neutralizantes del VIH en enfermos curados o que no desarrollan la enfermedad es porque los Ac atacan los sitios vulnerables (epítopos) de la proteína de cubierta que tienden a permanecer estables. Se presentan como Ac de amplio espectro. Para Gregory Winter (Premio Príncipe de Asturias 2012): “el reto son Ac que actúen contra varias dianas”. En realidad es la búsqueda de una diana que esté presente en varios Ag y sintetizar un Ac frente a esa diana. Está “clara la confusión”. Otro oxímoron más.

En el “tecnolecto científico”, otro pleonasmo. El uso de pleonasmos es extraordinariamente frecuente en un afán de informar, aclarar o resaltar conceptos relativos a hallazgos, nuevos términos, etc. en el “tecnolecto científico” (típico pleonasmo).

El propio discurso está plagado de redundancias, más de las que se utilizan en una conversación normal, que pueden ser comunes como: “la persona humana”, “el medio ambiente” “beber líquido” “descubrimiento imprevisto” “completamente lleno”, “kg de peso”, “error involuntario”, “de reconocido prestigio”, “volver a repetir”, “efímero en el tiempo”.

Otros muchos son más específicos de las profesiones sanitarias como: “prealerta”, “reconfirmar”, “automedicarse”, “los microgametocitos”, “los pequeños microbios”, el “termofraguado en frío”, los “dientes masticadores”, “la cirugía maxilofacial”, “la inmunidad específica”, “las vacunas profilácticas”, “el pronóstico gravemente fatal”, “los datos cuantitativos objetivos”, “supuesto hipotético”, “cáncer maligno”, “contagio por accidente fortuito”, “inyectar dentro de”, “cita previa”, “nexo de unión”, “hemorragia de sangre”, “efluente líquido”, “desenlace final”, “autopsia de un cadáver”, “el cadáver del muerto”, “tratamiento actualmente en vigor”, “el principal tratamiento de elección”, “la primera prioridad” o “unanimidad absoluta”.

Las consecuencias de oxímoron y pleonasmos son muy variadas. Unas veces ayudan a ironizar y rebajar la tensión de un discurso. Otras son provocadoras para llamar la atención, clasificando o reafirmando algún concepto. También se puede utilizar a veces como eufemismos para evitar incorrecciones “políticas” como los citados “desenlace final”, “errores involuntarios” “cita previa”, “crecimiento negativo”, etc. El aspecto más negativo es que estas figuras gramaticales pueden inducir a confusión y desde luego, minan la precisión necesaria del tecnolecto.

 

 

Dejar respuesta