dengue
mosquito dengue

¿Por qué dedicar un día al dengue? La OMS lo propuso para llamar la atención sobre este virus, porque ha creado un problema de Salud Pública. De momento su distribución geográfica es tropical fundamentalmente, pero es de posible extensión masiva a zonas subtropicales y templadas. El incremento de población y grandes ciudades en estas áreas, las deficiencias sanitarias, los movimientos humanos y el cambio climático, facilitan un hábitat adecuado a los mosquitos transmisores del dengue en los entornos urbanos.

Se estima la afectación de 400 millones de personas cada año, pero puede extenderse a la mitad de la población mundial. El dengue se presenta como un cuadro leve, salvo en 500 mil enfermos/año que sufren la forma grave de dengue hemorrágico; de éstos, mueren en torno al 0.5 % , porcentaje nada desdeñable en términos absolutos, que suponen unas 25 mil muertes/año.

El virus del dengue, es un Flavivirus (ARN) del que se conocen 4 tipos. Es importante saber que no tienen una antigenicidad cruzada protectora; por tanto un paciente podría padecer 4 dengues a lo largo del tiempo. Todavía peor, el segundo episodio de dengue suele ser de evolución y pronóstico más desfavorable(¿ hipersensibilidad?), aunque esté producido por otro tipo. Por tanto los antígenos sí deben ser sensibilizantes .

Clínicamente se suele presentar con leves molestias o con un cuadro parecido a la gripe o a un proceso COVID-19: brusco comienzo con fiebre, mialgias, cefaleas, cansancio,…Pueden dominar otros como el dolor retroorbitario o el dolor de articulaciones y piernas por lo que recibe el nombre de «fiebre rompehuesos», pero en los casos graves domina el cuadro hemorrágico. El término «dengue», de origen asiático, significa «mal rápido», que no es incompatible con el español:» blando, flojo, delicado, afectado en el andar».

El diagnóstico clínico diferencial debe evaluarse con cautela, tanto en los pacientes que viven en zonas endémicas como en los viajeros que proceden de esas zonas. Otras patologías, endémicas de la misma zona como la fiebre amarilla, zika o chikungunya, , pueden presentar de inicio un cuadro similar. Afortunadamente las técnicas de biología molecular de diagnóstico específico para estas enfermedades están ya al alcance de cualquier laboratorio.

La enfermedad carece de tratamiento específico y el cuadro clínico se puede aliviar con antitérmicos, analgésicos, etc. En España es de Declaración Obligatoria desde 2015,smedad y todos los años se vienen registrando casos importados. En los países mediterráneos se han detectado ya bastantes casos autóctonos; en España, 7 casos en 2018-19.

La prevención se dirige fundamentalmente contra el mosquito transmisor (hembras hematófagas ), principalmente el Aedes aegyti, pero no el único , lo que es muy importante en epidemiología. Debe quedar claro que, salvo alguna excepción documentada, sin mosquitos no hay dengue. Actuando sobre el ciclo del mosquito (saneamiento ambiental, eliminación de charcas…), insecticidas y repelentes en el entorno de las grandes ciudades, se logra reducir la acción de los mosquitos, que es la mejor forma de controlar la enfermedad.

En Florida está en marcha un plan de liberación de 750 millones de mosquitos Aedes aegypti tratados genéticamente incapaces de fecundar, como un intento de cortar la cadena de transmisión del dengue, zika, chikungunya, fiebre amarilla, etc. Veremos como acaba; de momento ya protestan los ecologistas.

La vacuna es otra medida preventiva no exenta de polémica . En 2016 se aprobó una vacuna de virus atenuados conteniendo los 4 tipos de virus dengue , impulsada por la OMS con la Firma Sanofi-Pasteur. Se empezó a vacunar en Filipinas sin pruebas previas de inmunidad a los vacunados. Hubo casos graves atribuibles a la vacuna, con gran escándalo y desprestigio para las instituciones.

La interpretación fue que con la vacuna tetravalente se puede provocar un estado de hipersensibilidad para los 4 tipos.¿Qué hacer entonces? : hacer pruebas de inmunidad para los 4 tipos de dengue; si se ha padecido un tipo, la vacuna ayudará a proteger frente a los otros tipos, pero algunos aconsejan no vacunar a los que no sean inmunes, porque con la primoinfección, que suele ser leve, se abre un nuevo escenario a valorar. Es decir, que se necesitará el concurso de especialistas.

¿Significa que estamos ante una vacuna fracasada?. No, porque: ha supuesto una notable aportación al conocimiento de la enfermedad, ha aportado cierta confianza sanitaria como la única medida de disposición para la prevención y es una referencia valiosa para enfermedades de fisiopatología similar. Recuérdese que los coronavirus y otros virus, producen resfriados de repetición, también COVID-19 y recaídas ¿ o son reinfecciones ? Además, en los casos graves se ha visto un protagonismo exagerado del sistema inmune. ¿Cómo se comportarán las vacunas?. Esperemos verlo pronto.

Los virus se clasifican atendiendo a su composición química y el virus del dengue se estudia en la familia de los Flavivirus. Debo recordar el antiguo grupo Arbovirus (Arthropod Borne Virus ) que estudiaba los virus transmitidos por artrópodos. Tenía una aplicación pedagógica y sanitaria evidente, porque los transmitidos por mosquitos (dengue, fiebre amarilla, zika, fiebre del Nilo,etc.) tienen una distribución geográfica similar, clínica parecida (especialmente al comienzo) y tratamiento así como el control epidemiológico. A los sanitarios de Atención Primaria se les facilitaría la labor con protocolos únicos y «kits» de diagnóstico.

Parece muy interesante la creación por un grupo de entomólogos, de una plataforma altruista para que los ciudadanos puedan colaborar en la localización de mosquitos vectores. Desde la aplicación » Mosquito Alert» se pueden enviar fotos y datos para que los especialistas hagan el diagnóstico probable , den las instruciones adecuadas y elaboren el mapa de distribución geográfica. Tu participación será de gran utilidad y si no eres aficionado, te harás.

Es preciso prepararse para nuevos brotes y más masivos o epidémicos. Los programas de formación o puesta al día y la aportación de recursos adecuados a la Atención Primaria deben ser prioritarios. Es la primera barrera de contención y, en su caso, del control de un problema de Salud Pública como es el dengue.

Médico. Universidad Complutense de Madrid

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