discapacidad

J. Prieto, diciembre, 2.020

   Todos tenemos discapacidades.- Con el desarrollo vital se adquieren las habilidades físicas, mentales (intelectuales y psíquicas) y sensoriales necesarias para sobrevivir, convivir y competir.

 Hablamos de inferioridad, por ejemplo respecto a Rafael Nadal. Es porque tenemos menos fuerza, técnica, reflejos y, mentalmente, nos sentiríamos derrotados antes de empezar a competir con él. No pasa nada; asumimos nuestras deficiencias, reconocemos nuestra inferioridad y ya está. Disfrutamos de otras habilidades satisfactorias pescando, jugando al parchís al mus, etc., con las que superar a Nadal.

 Pero a nadie le gusta que le llamen inferior o deficiente, de forma general. El problema se agranda cuando una menor habilidad o capacidad supone un desprecio o discriminación. Lleva a la marginación de la persona “expulsándola” de su ámbito social.

  – Definición de Discapacidad.- (diccionario de la R. A. N. de Medicina 2.012) “Restricción o ausencia de la capacidad para realizar una actividad en la forma o dentro del margen que se considera normal para una persona. Sinónimos: incapacidad, invalidez.” Conscientes de la delicadeza de los términos, añade la siguiente observación: “Desde 1.980, la OMS distingue claramente entre deficiencia, y minusvalía o desventaja. En la práctica los términos “discapacidad”, “incapacidad”, “invalidez” o “minusvalía” se usan a menudo de forma intercambiable, como si fueran sinónimos.”

 El problema surge al sustantivar los adjetivos citados: discapacitado, incapacitado, inválido o minusválido. Son utilizados peyorativamente, cuando no insultante, y se han eliminado de los manuales periodísticos de estilo, por poner un ejemplo. Por eso se prefiere, siguiendo a la ONU, el uso de “persona con discapacidad”. «Es la que tiene alguna deficiencia física, mental o sensorial, de carácter temporal o permanente. Al interactuar con barreras presentes en el entorno, ve restringida o impedida su participación social en igualdad de condiciones con los demás.”

Podemos entender que es un campo abonado a los eufemismos y, como tal, efímeros. Se  están proponiendo otras denominaciones, como “diverso funcional” o “persona con capacidades diferentes”. Dudo que tengan éxito, pero ahí están.

  – Evolución.- Los aspectos señalados, no son meros matices terminológicos, implican  importantes cambios socio-sanitarios:

* Antes, la persona con discapacidad reducía su situación al ámbito estrictamente familiar.

* Luego se generalizó la medida del grado y tiempo de discapacidad. Entró en liza el modelo de relación con el sistema de salud (médico-rehabilitador). Tiene una doble cara. Por un lado la persona queda etiquetada “oficialmente” con un Nº, el porcentaje de discapacidad. Pero por otro es una garantía, más bien escasa, del Estado para su situación, que debe ser mejorada adecuadamente.

*La novedosa actualidad es que “la carga del problema”, es decir el foco, se ha pasado al modelo social. Siendo necesarios los puntos anteriores, la sociedad tiene dos obligaciones. Debe eliminar todas las barreras físicas y actitudes sociales, que restrinjan la participación de las personas con discapacidad. Implementará las medidas necesarias para que su inclusión social sea una realidad.

 –Clasificación.- desde el punto de vista médico se ordenan las discapacidades en 4 grupos.

La Discapacidad física o motriz, que dificulta o impide la normal autonomía.

Las Discapacidades orgánicas de órganos o sistemas, ya sean congénitas o adquiridas.

Discapacidad sensorial: visual, auditiva y verbal.

En la Discapacidad mental se incluyen la intelectual (sobre aprendizaje) y la psicosocial (relaciones sociales y afectivas).

 Naturalmente nos referimos solo a un esquema, porque cada persona es un mundo. Las diferencias de niños, ancianos, obesos,…con autismo, demencia, enfermedades metabólicas, genéticas, etc obligan a personalizar cada caso.

  –La ONU, en 1.992, proclamó el 3 de diciembre de cada año la celebración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad. Estableció para este año 2.020 el Lema: “Un día para todos”. Así se quiere hacer ver que la discapacidad forma parte de la condición humana. Todos, en algún momento de nuestras vidas podemos experimentar una discapacidad temporal o permanente. La sociedad tiene que estar preparada para ello.

 El objetivo de la ONU es “promover los derechos y el bienestar de las personas con discapacidad en todos los ámbitos de la sociedad. Y debe concienciar sobre su situación en todos los aspectos de la vida”.

En 2.006, 180 países firmaron una declaración llamando la atención para superar la discriminación de que eran objeto las personas discapacitadas. Las deficiencias en educación, trabajo,…y bienestar, los hace más vulnerables a la violencia. En conclusión: «La accesibilidad y la inclusión son derechos fundamentales«

 En resumen. Opino que, en España, las personas discapacitadas, sus familias, ONGs y sanitarios asistenciales actúan, en líneas generales, con arreglo a sus posibilidades. Sin embargo solo veo tímidos gestos, más demagógicos que eficaces, en los representantes de los ciudadanos. Un Estado del Bienestar, tan “manoseado” por los políticos, tiene que priorizar la “inclusión” social de todas las personas discapacitadas.

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