El mercurio (Hg), un elemento diferente

Es verdad que todos los elementos de la Tabla Periódica son distintos, pero el mercurio presenta unas características muy llamativas. Conocido también como azogue y plata líquida, presenta un color y aspecto plateado. Aparte del bromo, considerado un no metal, el Hg, único metal líquido a temperatura ambiente, emite vapores desde su presentación sólida, sublimados. Otras peculiaridades son: baja temperatura de ebullición y, por su alta densidad, otros metales flotan sobre el Hg líquido. Se encuentra habitualmente como sulfuro de Hg, mineral que dio fama a la región española de Almadén por sus minas de cinabrio.

El Hg es bacteriostático, pero algunas bacterias desarrollan metal-resistencias transmitidas por plásmidos. Lo bueno es que estas bacterias u otras modificadas genéticamente podrían utilizarse como remediadoras para atrapar y acumular Hg del agua, por ejemplo.

 Se contempla como un potente contaminante ambiental de la atmósfera, suelos y aguas superficiales, desde donde pasa a los alimentos y al hombre. En general, por acumulación y estabilidad, sufriremos sus efectos muchos años, especialmente en España, en grupo de cabeza de alertas por mercurio en pescado.

Precedentes

Hay pocos elementostan utilizadosy con tantas anécdotas. En Medicina, adquirió una especial significación en el tratamiento de la sífilis en la Edad Media. Es fácil comprender el  protagonismo especial en la alquimia de un elemento que se “come” al oro y la plata. Esta misteriosa propiedad encajaba en el ocultismo de la piedra filosofal, la transmutación del oro, el curanderismo, etc.

En los tratamientos antisépticos tópicos, destacó el Hg por: abundante, barato, manejable y eficaz, que lo aproximaba a la categoría de panacea. En este contexto apareció una enfermedad “nunca vista” (emergente), la sífilis, en la que se probaron los preparados conocidos más potentes, como el Hg. Las descripciones del médico castellano Villalobos (Sumario de la Medicina, 1.498) se utilizaron en las Escuelas de Medicina.

“Fue una pestilencia no vista jamás /… Muy mala y perversa y cruel sin compás / Muy contagiosa y muy sucia en demás /… La cual en mancar y doler tiene extremos / La cual oscurece el color aclarado / Es muy gran bellaca y así ha comenzado / por el más bellaco lugar que tenemos.” Recomendaba el azogue expresamente para el dolor.“…que como el azogue es mortificativo / y el unto ablandaba aquel cuero encogido / hacíase el azogue más penetrativo”. Y termina: “y al miembro mataba el estupefactivo / quitaba el dolor destruyendo el sentido”. Proponía varias presentaciones, como el ungüento para bubas que lleva “calcanto de azogue” entreotros compuestos.

En esta línea también se distinguieron los monjes del monasterio de Guadalupe, que disponían del Hg del cercano Almadén por privilegios especiales. Desarrollaron lociones, ungüentos, píldoras “rojas” de precipitado y vapores de cinabrio desprendidos en estufas de las que solo emergía la cabeza del paciente. La actividad mercurial de Guadalupe podría considerarse la 2ª farmacéutica nacional en importancia. La 1ª fue la del control y distribución de quina desde Sevilla para toda Europa.

Una de las figuras del Renacimiento, G. Fracastoro, resaltó las propiedades del Hg en su obra, pero quien realmente lo impulsó fue Paracelso. Enseñó a diferenciar los síntomas correspondientes a la enfermedad de los efectos secundarios: estomatitis, vómitos y amnesia entre otros.  La salivación se convirtió en el primer indicador de toxicidad para seguir su dosificación y, con el Hg, desarrolló conceptos básicos para la Farmacología.

La sífilis y su tratamiento mercurial no perdieron protagonismo médico hasta principios del siglo XX. Entonces el arsénico, de la mano de Ehrlich, derrotó al mercurio en este campo.

El Hg en el siglo XX: para bien y para mal

 Ciertamente perdió el protagonismo en la sífilis, pero lo ganó en otros campos. Desde 1.714 en que Fahrenheit estableció la 1ª escala de temperatura, los termómetros eran simple curiosidad médica: engorrosos, grandes, frágiles y de lenta lectura. Por eso, en 1.866, el invento del inglés Allbutt del termómetro de bolsillo, compacto y de lectura rápida, permitió su uso rutinario hasta 2.009.

Prohibido por la toxicidad del Hg, los niños han perdido el mejor entretenimiento de la enfermedad. Ya no pueden romper “descuidadamente” el termómetro para jugar a recoger y juntar las gotitas plateadas dispersas por el suelo.

En determinados laboratorios y centros sanitarios se mantienen los clásicos termómetros así como los esfigmomanómetros. Otras importantes aplicaciones se refieren a las lámparas de vapor de Hg, emisoras de luz ultravioleta. Son bien conocidas en los centros de belleza (“UVAs”) con consecuencias médicas indeseables  o para crear áreas estériles por su capacidad germicida. Mantienen la utilidad diagnóstica en espectrofotometría, microscopia de luz ultra violeta., lesiones dermatológicas, etc.   

Hasta no hace mucho tiempo se utilizó en odontología para la preparación de  amalgamas y como conservante de vacunas y otros productos biológicos. El español J. Ferrán incorporó el albuminado de Hg como conservante de la vacuna antirrábica, aportación más importante seguramente que su vacuna anticolérica. Desde entonces, se han utilizado diversos mercuriales como conservantes en la mayoría de vacunas, provocando no pocos debates en temas como el autismo.

Un importante campo de aplicación es el de los desinfectantes y antisépticos. El óxido mercúrico y otros compuestos se indicaron para conjuntivitis, blefaritis y micosis superficiales. Para las ladillas se recomendaban las fricciones con ungüento mercurial o “ungüento de caballeros” utilizado hasta mediados del siglo pasado. El antiséptico más popular fue el mercurocromo, obligado en todos los botiquines, sustituido luego por los derivados yodados.

¿Tóxico o inocente?

Son comprensibles los rumores que han responsabilizado al Hg del Alzheimer, autismo u otros procesos de etiología desconocida. Perosobre su toxicidad hay numerosos antecedentes comprobados y ningún sanitario puede alegar ignorancia.

En algunos ambientes de India se confundió la irritación neurológica del Hg con propiedades afrodisíacas. Las consecuencias del consumo masivo no se hicieron esperar. Otro equívoco peligroso consistió en considerarlo como un medicamento antidiurético, cuando realmente provoca en los enfermos una intoxicación aguda con anuria. Desde el siglo XIX se conocen los riesgos de la toxicidad acumulada por el uso de amalgamas de Hg. Mateo Orfila, en su “Colección de las causas más célebres” (1.835), describe el envenenamiento criminal por sublimado corrosivo diferenciándolo del arsénico.

El bicloruro de mercurio o sublimado corrosivo, introducido en 1856 por Hunter para la sífilis, se divulgó rápidamente entre los románticos desesperados. El arsénico o el ahorcamiento eran demasiado populares; la pistola o el sublimado corrosivo eran más “elegantes”. Lewis Carroll, en “Alicia en el país de las maravillas”, describió magistralmente su toxicidad en el simpático “Sombrerero loco”. El Hg usado en la fabricación de fieltros para sombreros, puede originar en los profesionales alteraciones neurológicas (temblores, excitación,…) similares a la locura.

Hg y enfermedad de Minamata, un paradigma de Salud Pública. Relación de hechos.

  • 1.956. Un médico de la química japonesa Chisso, en Minamata, notificó el ingreso hospitalario de una joven con graves desórdenes cerebrales de causa desconocida.
  • 1.957. Se notificaron nuevos casos en la zona, se pensó en una infección y se aísló a los enfermos. Una Comisión consideró posible el envenenamiento por consumo de pescado contaminado.
  •  1.958. Las víctimas obligaron a Chisso a tratar y desviar los vertidos, sin conocer exactamente su responsabilidad. Resultado: se trasladó el problema a otra zona.
  • 1.959. Una parte de la Comisión concluyó que la causa era el Hg. Las incertidumbres y la indemnizaciones, ¡ah el dinero!, de Chisso llevaron a disolver la Comisión y olvidar el problema. Por poco tiempo.
  •  1.965. La enfermedad de Minamata reaparece en la ciudad de Nagata, en torno a la planta de Schowa Denko, con los mismos conflictos sanitarios y sociales y las incertidumbres sobre la causa.
  •  1.968. Por fin se descubre al responsable. Es el metil mercurio usado como catalizador en la industria química, que desaparece de los vertidos acumulándose en el pescado.

 Hoy sabemos que el Hg inorgánico del agua, suelos y alimentos es metilado por bacterias intestinales absorbiéndose fácilmente. Así se acumula en tejidos, especialmente en cerebro, donde se desmetila lentamente pasando a Hg inorgánico, que ejerce su toxicidad.

Juicio sumarísimo al mercurio. Los hechos probados responsabilizan al Hg según  los “micromercurialistas” de Stock (1.922), asociaciones de víctimas y diferentes Gobiernos e instituciones internacionales. A. Steiner (ONU) declaró en 2.013:”Estamos dejando un terrible legado porque el Hg se acumula y puede viajar a miles de kilómetros”. Por ende, ha sido condenado a la máxima pena: prohibición en Medicina

(Consultar: “Enfermedades por el medio ambiente. Envenenamiento por mercurio”. Juana Santos, Esfera Salud)

Médico e investigador español en Esfera Salud | Ver sus artículos

Médico, microbiólogo e investigador. Fue profesor de varias universidades españolas donde dirigió Tesis Doctorales y proyectos de investigación sobre: diagnóstico, nuevos antimicrobianos, simulaciones en modelos de cultivo continuo y arquitectura de poblaciones bacterianas. Su labor, plasmada en numerosas publicaciones en revistas científicas, libros y artículos de divulgación, ha sido reconocida con diversos nombramientos y premios. En Esfera Salud, sus artículos de divulgación sobre historia y actualidad de la Medicina, están dirigidos al público interesado en temas de Salud.

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