Cada año, las revistas, sociedades científicas, reportajes de divulgación médica, etc., presentan las publicaciones más importantes del año. En unos casos se presentan a modo de balance, en otros como memoria, avances, hitos o anuario. En cualquier caso dan una visión panorámica muy útil en un campo donde las investigaciones, aportaciones y aplicaciones se suceden vertiginosamente.

En primer lugar importa fijar los campos sanitarios más preocupantes, porque ellos concentrarán la mayoría de las investigaciones. Un panel de expertos independientes de la Universidad de Washington estableció los once problemas de salud global más importantes para el año 2023.

1º. El impacto del COVID-19 persistente o prolongado. Coincidiendo con el teórico fin de la pandemia, se debe investigar contra reloj. Hay que precisar su dimensión, consensuar el tratamiento más adecuado y reducir los riesgos de este nuevo proceso con medidas preventivas.

2º.Trastornos mentales. Desde hace unos treinta años se incluyen entre los problemas prioritarios y sin embargo se perciben pocos avances. Las crisis sociales son factores determinantes, de los que no nos privamos en la actualidad: pandemias, guerras, migraciones, etc.

3º. El cambio climático. No corresponde a los sanitarios responsabilizar a unos u otros de las causas, pero sí deben analizar y corregir su impacto en la salud. Entre otros, son importantes: vectores emergentes de infecciones, golpes de calor o contaminación.

4º. Enfermedades cardiovasculares. Siguen alarmando socialmente, a pesar de los avances en el conocimiento y control relativo de algunos factores desencadenantes (hipertensión, tabaquismo, obesidad…)

Otras prioridades relacionadas son: infecciones respiratorias, pobreza-mortalidad, refuerzo de sistemas sanitarios, diabetes, accidentes de tráfico, demencia (relacionada con punto 2) y envejecimiento poblacional.

Por otra parte, la OMS destaca, con un claro tinte socio-político, los que más afectan al tercer mundo. Se refieren a: acceso a medicinas y vacunas, contaminación, cáncer e  infecciones como el ébola, la polio o la tuberculosis. También incluye, como no podía ser de otra forma, resistencias antibióticas, Covid persistente, cambio climático, obesidad, etc., algunos coincidentes con otras encuestas.

De los diez avances científicos que han marcado el 2022, según “Noticias” de Ciencia y Tecnología destacan 4 campos médicos. Son: avances en supervivencia del cáncer, vacunas contra Virus Respiratorio Sincitial (VRS), secuenciado definitivo del genoma humano y trasplante de corazón porcino modificado genéticamente. Además, el resto de los avances con sus investigaciones transversales, benefician otros campos sanitarios, como se resalta en el caso de la inteligencia artificial.

La encuesta realizada entre los redactores de la prestigiosa revista “Science”, que se publica puntualmente en diciembre de cada año, es la más clásica. Selecciona 10 avances científicos impactantes publicados en diferentes revistas a lo largo del año. Entre ellos incluyen tres de gran interés en Medicina. Incluyen los hallazgos (publicados en “Nature”) del ADN de personas enterradas hace 7 siglos, cuando la peste negra azotaba el norte de Europa. Describen variantes genéticas, mantenidas en la actualidad, relacionadas con la inmunidad frente a la peste. Una de las variantes está relacionada con mayor riesgo a padecer enfermedades inmunológicas, como la artritis reumatoide y otras. Está claro que no hay protección gratuita.

Otra aportación se refiere a las vacunas frente al VRS. La industria farmacéutica ha obtenido buenos resultados de inmunidad y seguridad frente a proteínas diana del virus. Debería ser la solución a la gravedad de esta enfermedad en los niños.

Por último destacan la publicación de la estrecha relación del virus de Epstein-Barr con la esclerosis múltiple. Se trata del virus productor de la “enfermedad del beso” en numerosos niños y adolescentes. Como mínimo, debe ser considerado un factor esencial en el desencadenamiento de la esclerosis múltiple, tras permanecer latente en determinadas células. De confirmarse, los avances serían considerables.

 Otros hallazgos, entre los diez citados por la revista,  pueden tener una influencia médica indirecta. Es el caso del descubrimiento de una bacteria gigante, de un centímetro de diámetro, con características que obligarán a replantear los principios bacteriológicos. Otras aplicaciones se refieren a la estabilidad del ADN y a la inteligencia artificial. Todo ello, sugiere el empuje actual de la ciencia médica.

 “The Guardian”, como es habitual en este periódico, recoge las diez historias científicas del año elegidas por una encuesta entre investigadores. En Medicina destacan: COVID- impulsor de investigación inmunológica, Inteligencia Artificial en la investigación antibiótica y descripción del entorno celular, útil  para entender su desarrollo.

En otras relaciones aparecen destacadas aportaciones como las siguientes. Predicción de la estructura de cerca de dos millones de proteínas por Inteligencia Artificial. / Trasplante de corazón procedente de cerdo modificado genéticamente. / Recuperación de ADN de fósiles humanos que cambian la comprensión sobre su evolución. / Sugerencia del funcionamiento de las conexiones neuronales y la conciencia mediante el entrelazamiento cuántico.

Las novedades  relacionadas con la gestión no son tan prosaicas como pudiera parecer, porque impactan directamente en la práctica médica. Destacan: monitorización remota, inteligencia artificial, terapia digital, tecnología en salud mental, Internet médico de las cosas, telemedicina, salud basada en “big-data” y nanomedicina.

¿Qué recorrido tendrán los avances citados en las diferentes relaciones? Se deben considerar varios puntos. Los listados citados en este artículo son una pequeña muestra de los que se publican en estas semanas. La participación de expertos y la calidad de las revistas avalan la seriedad de los aspectos recogidos. La mayoría corresponden a investigaciones punteras recogidas en algún artículo destacado de los campos de mayor actualidad, como vacunas, genética o cerebro. Recuérdese que están seleccionados entre el aproximado millón de artículos de biomedicina publicados anualmente. Por los precedentes sabemos que solo un reducido número tendrá una cierta trascendencia; más del 99,9 % caerán en el olvido.

¿Cómo estimar su valor? El tiempo lo irá marcando, como las aplicaciones de futuro o las trayectorias reconocidas con los Premios Nóbel. Por ejemplo, el Nóbel 2021 correspondió a los veteranos  Julius y Patapoutian, investigadores con numerosas publicaciones. Desentrañaron “los mecanismos que permiten sentir el frío, el calor, la presión o el dolor”.

El último Nóbel (2022) se concedió a S. Pääbo por sus aportaciones al conocimiento sobre la evolución humana. En los últimos 20 años había descrito nuevos métodos de recuperación del genoma de especies desaparecidas. Descubrió transferencias de genes de homínidos extintos al Homo sapiens, que explicarían la reacción inmunológica a las infecciones. Sentó las bases de la nueva Paleogenómica, con la que se debe reescribir la historia de nuestra especie.

Conclusión: la Medicina,  como ciencia, goza de buena salud y la cosecha del último año ha sido notable.

Médico, microbiólogo e investigador. Fue profesor de varias universidades españolas donde dirigió Tesis Doctorales y proyectos de investigación sobre: diagnóstico, nuevos antimicrobianos, simulaciones en modelos de cultivo continuo y arquitectura de poblaciones bacterianas. Su labor, plasmada en numerosas publicaciones en revistas científicas, libros y artículos de divulgación, ha sido reconocida con diversos nombramientos y premios. En Esfera Salud, sus artículos de divulgación sobre historia y actualidad de la Medicina, están dirigidos al público interesado en temas de Salud.

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